10 de ene. de 2010

Informes: Jugadores Argentinos No Convocados a una Copa del Mundo (1978-2006)


La frase casetera número 6 dice que el fútbol se juega once contra once. La 17 va más allá y amplía el concepto: juegan once, sí, pero ganan, empatan y pierden los veinte, veintidós o veinticinco jugadores que integran el plantel, entrenador incluido. Si la extendemos y la aplicamos al formato de la Copa del Mundo podemos concluir que "campeón mundial" no sólo es el que está entre los que forman parte de una selección durante la fase final del torneo, sino también aquel que goza de minutos o simplemente se sienta en el banco de suplentes en algún partido de clasificación a la misma. No tendrán medalla, pero no por eso debe privárseles de reconocimiento por haberse quedado fuera de los convocados lesión, decisiones tácticas o simplemente por motivos del tipo extradeportivo como puede ser el no querer cortarse el pelo. De cualquier modo, no debe limitarse el concepto al éxito, hay que reconocer también a los jugadores que participaron en eliminatorias para mundiales que no se terminaron ganando. Por tanto y sin más dilación les ofrezco un recuento de los jugadores argentinos no convocados a las Copas del Mundo disputadas entre 1978 y 2006, en las que a mi entender son las ausencias más destacadas del seleccionado albiceleste en las mismas:

Argentina '78: Rubén Valencia, Carlos Bianchi, Diego Maradona, Enrique Wolff y Hugo Orlando Gatti


La selección Argentina que disputó y ganó la Copa del Mundo de 1978 estaba formada mayoritariamente por futbolistas que militaban en equipos argentinos. La ausencia del joven Maradona en el plantel campeón posiblemente sea el más significativo de todos, ya que a la larga terminó por convertirse en el mejor jugador del mundo de todos los tiempos. Conseguido el Mundial su ausencia resulta anecdótica, pero el propio pelusa confesó no haberlo perdonado nunca a Menotti. Años después, en la Copa del Mundo de España 1982 se sacó la espina al debutar en la máxima competición de selecciones, y en la de México 1986 cumplió el sueño de su infancia al proclamarse campeón mundial.

El caso de Hugo Orlando Gatti es totalmente distinto al de Maradona. El arquero fue la figura de una gira que realizó la selección por Europa del Este en 1976. Recordado es su partido ante la URSS en Kiev. Nevando y con un frío de escándalo no sólo detuvo todos y cada uno de los tiros del rival sino que además combatió el frío con pantalones largos, un gorro y... whisky (!), ya que tenía una petaca en la portería. Su ausencia de la Copa del Mundo se debe pura y exclusivamente a una lesión de rodilla...O al menos esa es la versión oficial. Varios sectores del periodismo y el propio César Luis Menotti achacaron su ausencia a la amistad que lo unía al Toto Lorenzo, aunque también hubo quien la justificó con el temor del Loco a no estar a la altura en una competición del calibre del Mundial o simplemente a no querer ser el arquero suplente de la selección.

Si Maradona se quedó afuera por decisión técnico-táctica (era joven, y de enganche Menotti prefería al Beto Alonso) y Gatti por lesión, los casos de Rubén Ayala, Enrique Wolff y Carlos Bianchi son no menos que injustificables a simple vista. El primero era una de las figuras del Atlético de Madrid, y había participado en la Copa del Mundo de 1974. El segundo era titular en el Real Madrid, y también había disputado el torneo de Alemania. Carlos Bianchi, por su parte, goleaba por entonces en Francia como ya había goleado antes en Argentina. En el país galo se había proclamado máximo realizador en los campeonatos del 74, 76, 77 y 78, por lo que le sobraban argumentos para disputar el Mundial. Quique Wolff confiesa no saber los motivos de su exclusión, dado que semanas antes a la publicación de la lista de convocados Menotti lo había llamado y le había dicho que él, Osvaldo Piazza y Mario Alberto Kempes iban a ser los únicos jugadores del exterior con los que iba a contar. Posiblemente su negativa a jugar en el lateral derecho, puesto en el que Menotti quería alinearlo, haya sido la clave de su descarte.

Víctor Bottaniz, Ricardo Bochini, Carlos Babington, Humberto Bravo, Miguel Ángel Brindisi, Roberto Mouzo y Héctor Scotta fueron otros que si bien participaron con mayor o menor asiduidad en los amistosos y en las concentraciones previas a la Copa del Mundo, finalmente no disputaron la Copa del Mundo. El que tampoco estuvo fue el ya mencionado Osvaldo Piazza, aunque por cuestiones totalmente extradeportivas. El defensa, que de aquella jugaba en el Saint Etienne francés, era candidato a ocupar un puesto en la defensa. Sin embargo, su mujer sufrió un accidente automovilístico en la previa al Mundial y Piazza decidió regresar al país galo para acompañarla.

España '82: Ricardo Bochini, René Houseman y Hugo Perotti


Retornando al manual de frases caseteras, la número 33 reza: "equipo que gana no se toca". Si ese equipo es además el vigente campeón del fútbol mundial esta cobra aún más sentido...y valor. Menotti cambió poco y nada respecto a los veintidós que jugaron y ganaron la Copa del Mundo de Argentina 1978. Es más, mantuvo una base que por si fuera poco fue reforzada por las figuras del Mundial Juvenil del '79 Diego Maradona, Ramón Díaz y Juan Barbas, así como por Gabriel Calderón, Julio Olarticochea, Jorge Valdano y Enzo Trossero. Aclarado esto, España 1982 puede y debe considerarse un fracaso para el seleccionado, ya que llegando como favorita, Argentina no pasó de la segunda ronda, a la que se clasificó a duras penas. El pobre bagaje en el Mundial significó el fin de la etapa de César Luis Menotti como seleccionador nacional, aunque no puede decirse que sea por la no inclusión entre los convocados de Ricardo Bochini, René Houseman y Hugo Osmar Perotti.

Bochini ya se había quedado afuera del Mundial '78. Por algún extraño motivo, nunca fue del agrado de Menotti. Y eso que el Bocha gozaba de un palmarés encomiable y un rendimiento y talento sólamente al alcance de unos pocos. Para más inri en el '78 en la selección estaba prácticamente el centro del campo de Independiente, sus compañeros Galván, Bertoni y Larrosa, que si bien no estaban extentos de calidad jugando al lado de Bochini aumentaban sus prestaciones. Aún así, esto no era suficiente como para participar en una Copa del Mundo. Años más tarde se quitó las ganas y vio recompensada su intachable trayectoria en México gracias a Bilardo, aunque él mismo reconocería no sentirse parte del logro al haber disputado escasos minutos en el torneo.

Cierto es que con los rumores y sospechas relacionadas con la ausencia del Loco Gatti en 1978 se llenaron páginas de prensa deportiva, pero con Hugo Osmar Perotti no se quedaron atrás. El padre del actual jugador del Sevilla vivía por entonces uno de los momentos más dulces de su corta pero intensa carrera. Figura en Boca Juniors, en 1982 era uno de los futbolistas argentinos más desequilibrantes del momento. Sin embargo, Menotti no lo incluyó entre los veintidós mundialistas. El Mono lo relaciona con su amistad con el Toto Lorenzo, quien como a Gatti lo había dirigido en el Boca campeón nacional, continental e intercontinental de finales de la década de los '70 aunque si repasamos el plantel argentino, Bertoni, Kempes, Maradona, Valdano, Ramón Díaz y José Valencia, que no Calderón, hacían muy difícil el obtener siquiera un puesto en la ofensiva albiceleste.

Y Houseman...¡Qué escribir de René Houseman que no se haya dicho ya! Uno de los mejores jugadores que dio el fútbol argentino en toda su historia, dicen los que lo disfrutaron. Talentoso como pocos, fue número fijo en las Copas del Mundo de 1974 y 1978. Sin embargo, su afición por la bebida y el George Best way of life lo deterioraron de tal manera que le fue imposible mantenerse en el equipo que Menotti aleccionaba de cara al Mundial de España. Ortiz, Villaverde y Ricardo el flaco Gareca fueron otros de los que no estuvieron convocados. El caso del también apodado tigre llama peculiarmente la atención. Jugó sólo un partido ante Polonia, en el que él mismo reconoce que lo hizo tan mal pero tan mal que fue sustituido por Menotti al inicio de la segunda mitad al son de una larga y tendida lluvia de silbidos, algo que a la larga le costó volver a ser llamado a formar parte de la selección hasta la llegada de Carlos Bilardo.

México '86: Gabriel Calderón, Ramón Díaz, Ricardo Gareca y Ubaldo Matildo Fillol


Entre los campeones de la Copa del Mundo de México 1986 deben figurar Ricardo Gareca y Ubaldo Matildo Fillol. El primero por ser el autor del gol que le dio la clasificación a la selección en una de las peores fases eliminatorias que se recuerden (con permiso de la de Sudáfrica 2010 y la de USA 1994) en el que fue un agónico empate con Perú en el Monumental y el segundo por ser el arquero de la selección no sólo desde que Bilardo había asumido como entrenador argentino, sino desde hacía ya más de una década. Sorpresivamente, ambos se quedaron afuera. Casi como Gabriel Calderón y Ramón Ángel Díaz, dos que habían estado en España '82 y que sin embargo no contaron para un Bilardo que prefirió reforzar el centro del campo y la defensa a incluir más efectivos en un ataque albiceleste en el sólo había dos delanteros puros, Jorge Valdano y Pedro Pasculli. Vistos los resultados, no se equivocó.

Italia '90: Luis Islas, Jorge Valdano y Ramón Díaz


Hubo 3 jugadores que se esperaba que participasen en el Mundial de Italia pero que sin embargo velaron por su ausencia. Uno por voluntad propia y los otros dos por decisión técnica. Luis Alberto Islas era junto a Nery Pumpido y Sergio Goycochea uno de los elegidos para ocupar el arco de la selección Argentina durante la Copa del Mundo. Sin embargo, el por entonces jugador del Logroñés decidió renunciar a la selección porque Bilardo no le garantizaba la titularidad. Grande e ingrata tuvo que ser la sorpresa que el bueno de Islas se llevó cuando en el segundo partido del torneo Pumpido cayó lesionado y fue Goyco quien además de reemplazarlo fue convirtiéndose con el paso de los partidos y a base de atajar penales en una de las grandes sensaciones de la selección y del campeonato.

A buen seguro, Jorge Valdano y Ramón Díaz habrían aceptado gustosos estar entre los elegidos para disputar el Mundial. El primero se quedó afuera a última hora. La historia tiene su miga. Diez días antes de un partido amistoso ante Israel, en plena preparación para la cita mundialista, un Valdano aquejado por una lesión se rendía y comunicaba a Bilardo su deseo de abandonar la concentración. "No llego, Carlos..". El entrenador le pidió que esperase, que aguantase un poco más. Y Valdano esperó, aguantó. El día antes de viajar Bilardo dio la lista de convocados, y Valdano no estaba. Aseguraba que estaba bien, que ya se encontraba recuperado. Pero Bilardo no pensaba igual. Dezotti, Balbo y Caniggia serían los tres delanteros a los que encomendaría la difícil misión de convertir goles y Valdano, pieza clave del equipo campeón en México '86, se tendría que conformar con seguir el Mundial por televisión.

Casi como Ramón Díaz, que no fue a Italia porque, según Bilardo, sus características se asemejaban en demasía a las de Caniggia, y que para eso tenía a Dezotti que además de jugar parecido a Caniggia podía también desempeñarse en otras posiciones. ¿Complicado, eh? La siempre presente rumorología argentina dice que fue el mismísimo Maradona quien dejó fuera al Pelado Díaz de la máxima competición a nivel de selecciones. La frase "yo no pongo ni saco jugadores, pero si Caniggia no está, Italia '90 se queda sin Maradona" hace que tal afirmación no resulte del todo descabellada.

USA '94: Alberto Acosta, Leonardo Astrada, Claudio García, Darío Franco, Ricardo Altamirano y Néstor Gorosito


De las más reseñables ausencias Argentinas en la Copa del Mundo de USA 1994 destaca la de Darío Franco. No por el jugador en sí, dado que su titularidad no estaba garantizada, sino por las declaraciones que hizo su madre al enterarse de que se perdía el Mundial. La historia es la siguiente. Franco se había roto la tibia y el peroné en un partido ante Bolivia. Mejor dicho, Marco Sandy le había roto la tibia y el Peroné en un encuentro correspondiente a la Copa América de 1993. Lo tenía difícil, pero apuró los tiempos y, siempre según él, se recuperó. Sin embargo, y como pasó con Valdano en Italia '90 el entrenador (en este caso Alfio Basile) no lo consideró preparado. Su madre, bastante ofuscada, indicó a los medios que Maradona era el que hacía las convocatorias y alineaciones argentinas, y no Basile. El Diego respondió amagando por enésima vez con dejar la selección, algo que no pasó sino hasta que su positivo en el control antidoping que se le realizó tras el partido ante Nigeria lo obligó a ello.

Del resto de jugadores no convocados al Mundial destacan Alberto Acosta, Néstor Gorosito, Claudio García, Ricardo Altamirano y Leonardo Astrada, básicamente porque fueron asiduos en las competiciones que la selección Argentina de Alfio Basile disputó entre 1991 y 1994, e incluso en las eliminatorias mundialistas. El caso de Altamirano seguramente sea el más doloroso, puesto que sus teóricos reemplanzantes, Carlos McAllister y José Chamot, no habían participado como él en las Copas Américas que la selección había ganado en 1991 y 1993 ni en la Copa King Fhad de 1992.

Leo Astrada perdió la confianza de Basile en el torneo preolímpico de Paraguay en 1992, y nunca más volvió a recuperarla. Alberto Acosta si se quedó afuera fue por una cuestión meramente táctica, y es que Basile prefirió a Batistuta, Caniggia, Medina Bello y a Balbo. A los dos primeros por su condición de figuras y baluartes del equipo, al Mencho por lo hecho en las eliminatorias y a Balbo por su polifuncionalidad, dado que podía jugar tanto de 9 de área como de volante ofensivo. Por idéntico motivo puede justificarse la ausencia de Claudio el Turco García y de Néstor el Pipo Gorosito. El primero acusó un notorio bajón en su rendimiento que pagó cediendo su lugar a un joven Ariel Ortega y el segundo fue relegado por Leo Rodríguez, a quien Basile consideraba el reemplazante natural de Maradona.

Francia '98: Claudio Caniggia, Carlos Fernando Navarro Montoya y Fernando Redondo


Al poco tiempo de asumir como seleccionador argentino, Daniel Passarella anunció que no convocaría a jugadores que tuviesen el pelo largo. Gabriel Batistuta, en una muestra de compromiso y aunque luego estuvo gran parte de las eliminatorias alejado del combinado nacional, se lo cortó. Fernando Redondo no. Al respecto, declaró en su día que si las razones de su llamado para jugar con Argentina eran futbolísticas, él se cortaría el pelo. Sin embargo, de ser los motivos de una hipotética convocatoria pura y exclusivamente los relacionados con el cabello, no se lo cortaría. De esta forma la selección se quedó sin uno de los mejores "5" que dio el fútbol argentino en los últimos 20 años. Con Caniggia pasó algo parecido. O no. El pájaro venía realizando una de sus mejores campañas. Mostraba un nivel superlativo, sus cifras anotadoras con Boca eran muy buenas, y su rendimiento colectivo indiscutible. Por si fuera poco, su comportamiento fuera de los terrenos de juego parecía intachable. Pero no era del agrado de Passarella, que tal vez lo relacionaba con la noche y los excesos y por eso lo dejó sin el que sería su tercer Mundial.

Aclarados los casos de Fernando Redondo y Claudio Caniggia, toca hablar de Carlos Fernando Navarro Montoya. Nacido en Colombia aunque nacionalizado argentino, hizo todo lo que a su alcance estaba para poder jugar con la selección. Tenía el inconveniente de haber disputado tres partidos con Colombia en 1985. Aún así, años de lucha le permitieron ser seleccionable con Argentina una vez obtenida la nacionalización y el permiso de la FIFA. La Copa del Mundo de Francia 1998 era su oportunidad, el premio a una carrera marcada por las buenas actuaciones, por la magia bajo palos. La gente lo pedía. Pero había un problema: Passarella. El Kaiser prefería a Roa, Burgos y Cavallero, no dándole siquiera la chance de debutar. Como Bielsa tampoco, el Mono se quedó sin el que hubiera sido el premio a una trayectoria intachable.

Corea & Japón '02: Juan Román Riquelme, Sebastián Saja y Javier Saviola


Antes de la Copa del Mundo de Corea & Japón 2002 poco o nada podía criticársele a Marcelo Bielsa. Argentina llegaba al Mundial como gran favorita luego de completar una fase de clasificación sobresaliente, liderando el grupo sudamericano a base de juego y de goles. Verón, Ortega, Almeyda, Batistuta o Crespo estaban en su mejor momento, amén de los Claudio López, Juampi Sorín, Roberto Ayala, Kily González, Pablo Aimar, Marcelo Gallardo, Walter Samuel o Javier Zanetti. Decía pues que poco se le podía cuestionar a Bielsa. A lo sumo se podía discutir el puesto de arquero y la conveniencia de que Batistuta y Crespo jugasen o no juntos.  En cuanto a los convocados, los grandes ausentes fueron Juan Román Riquelme, Javier Pedro Saviola y Diego Sebastián Saja.

Posiblemente, la ausencia de Saviola sea la más controvertida porque la que teóricamente era su plaza fue ocupada por una versión un tanto desmejorada futbolísticamente hablando de Claudio Paul Caniggia, quien ni siquiera pudo debutar en el torneo y que además fue expulsado en el banco de suplentes en el último partido de la primera fase ante Suecia, que sentenciaba la eliminación de Argentina. Otro de los ausentes, Riquelme, se encontraba en un excelente estado de forma. Luego de ganarlo todo con Boca, a punto estaba de ser traspasado al Barcelona. Con Bielsa había participado intermitentemente en la selección, destacando su titularidad en la Copa América de 1999. Desafortunadamente para él, Verón, Ortega, Gallardo y Aimar le cerraron las puertas del Mundial.

A Saja en cambio se las cerraron Germán Burgos, Roberto Bonano y Pablo Cavallero. Éste último, además, fue quien terminó por convertirse, no sin polémica, en el arquero titular de la selección durante la cita mundialista. Saja tuvo su oportunidad en un par de encuentros amistosos en los que evidenció su nerviosismo y falta de confianza para defender una portería como la de Argentina. La falta de tiempo para realizar nuevas pruebas provocó que Bielsa se decantase por arqueros más experimentados como los mencionados anteriormente.

Alemania '06: Sergio Agüero, Andres D'alessandro, Germán Lux, Javier Zanetti, Martin Demichelis, Walter Samuel y Juan Sebastián Verón


En 2006 se produjeron numerosas sorpresas en la lista de convocados. José Pekerman borró de un plumazo a varios de los candidatos a disputar la Copa del Mundo de Alemania 2006. Así, hombres que participaron en la mayor parte del proceso previo a la competición como Juan Sebastián Verón, Javier Zanetti, Germán Lux, Martín Demichelis y Andrés D'alessandro se quedaron sin Mundial. El caso de Sergio el Kun Agüero es distinto, ya que éste no había debutado con la mayor, y era más una exigencia del tipo popular como fueron las de Saviola y Riquelme en 2002 que un reclamo táctico-objetivo.  Pekerman escogió contar con Julio Cruz como recambio de Crespo, ya que para "segundo punta rápido petiso y escurridizo" tenía a Messi, Tévez, Saviola...y a Rodrigo Palacio.

La ausencia más significativa es la de Verón. Si bien no se hallaba en su mejor momento futbolístico, su exclusión se debe básicamente a su enfrentamiento con Juan Pablo Sorín, capitán de la selección en ese Mundial. El punto álgido del mismo se produjo en el partido correspondiente a los cuartos de final de la Champions League 05/06 entre sus equipos, Villarreal e Inter. En el mismo, llegaron a pelearse en el túnel de vestuario. Existen 2 versiones que explican la enemistad. La primera tiene que ver con la llegada de Pekerman al cargo de director técnico nacional. Bielsa hacía que fuesen los propios jugadores quienes escogieran al capitán del equipo. En cambio, Pekerman lo estableció a Sorín como tal. Verón, molesto, declaró: "el capitán debe ser Ayala". La segunda versión pasa por la casa que el centrocampista le alquiló al Juampi cuando este fue contratado por la Lazio. Al parecer, el lateral izquierdo nunca pagó el alquiler e hizo reformas sin consultar. Sea como fuere, la Bruja se quedó sin mundial.

La no convocatoria de Germán Lux también merece ser explicada. 2006 fue con total seguridad el peor año del hoy arquero del Mallorca. En Enero su hermano se suicidó con un disparo en la sien en la casa familiar. En Mayo Pekerman le comunicó que no iba a estar en la Copa del Mundo, ya que se había decantado por Óscar Ustari como alternativa al Pato Abbondanzieri y Leo Franco. Cuando le preguntaron si había llorado por perderse el Mundial respondió: "Sï, estoy llorando hace cuatro meses, desde que murió mi hermano...". Por si fuera poco, en Septiembre el técnico de River, Daniel Alberto Passarella, lo desafectó del plantel millonario.

Lo de Zanetti puede explicarse de forma parecida a lo de Verón, básicamente por esa suerte de "duelo por la capitanía" que se vivió en el vestuario albiceleste. Lo de Samuel, Demichelis y D'alessandro se debe a cuestiones meramente tácticas. O algo por el estilo. José Pekerman dio preferencia a Leonel Scaloni, Leandro Cufré, Nicolás Burdisso, Gabriel Heinze, Rodrigo Palacio o Julio Cruz antes que a los jugadores de Inter, Bayern y Zaragoza, respectivamente. Discutible o no, fue su elección, y es que sólo pueden llevarse veintitrés jugadores...

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Licenciado en Administración y Dirección de Empresas. Especializado en Marketing.

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